miércoles, 12 de diciembre de 2012

PROBLEMAS SERIOS CON ADOLESCENTES



La mayoría de chicos y chicas entre los 10 y 14 años no tienen tantos problemas como se sospecha o se divulga en secciones para padres de los medios de comunicación. La inmensa mayoría supera la adolescencia con éxito. Es cierto que un amplio porcentaje de jóvenes prueba el alcohol y otras drogas entre los 14 y 16 años, pero solo un pequeño porcentaje desarrolla problemas serios con estas sustancias.

Hay que distinguir entre “riesgo” y problema. Jóvenes expuestos a muchos riesgos no desarrollan serios problemas mientras que otros con muchos menos riesgos si acaban complicándose la vida.
La investigación demuestra que ciertas características aumentan la posibilidad de que los chicos no desarrollen problemas graves, son los denominados factores de protección:
- Padres afectuosos que apoyan a sus hijos, que les dan normas claras y supervisan su comportamiento.
- Chicos educados, con habilidades sociales y buen sentido del humor logran superar mejor las dificultades.
- Asistencia regular a la escuela y un entramado social positivo (familiares, amigos, profesores, vecindario) facilitan una mejor recuperación tras los errores cometidos.
Sin pretender profundizar en todos los problemas a que se pueden enfrentar los adolescentes, a continuación se exponen algunas señales de advertencia sobre algunos problemas graves.
Alcohol y drogas
En esta etapa se producen los primeros contactos con el tabaco, el alcohol y otras drogas. Si usted observa de forma conjunta alguno de estos síntomas puede que estas sustancias empiecen a estar demasiado presentes en la vida de su hijo o hija: - Su hijo está aislado, deprimido, cansado y descuidado en su aseo personal.
- Está demasiado hostil, deja de cooperar en la casa, e incumple los horarios de la casa sistemáticamente.
- Tiene nuevos amigos de los que se niega a hablar.
- No quiere decir dónde va ni qué va a hacer.
- Sus calificaciones escolares bajan de forma significativa.
- Las rutinas de comer y dormir cambian.
- La relación con otros miembros de la familia ha empeorado y se niega a hablar de los estudios, los amigos, sus actividades y otros temas importantes.
- No se concentra y se vuelve olvidadizo.
- El dinero u otras cosas de valor desaparecen de la casa.
Desórdenes alimenticios
Tradicionalmente más comunes entre las chicas, pero cada vez más presentes en los chicos. Los más comunes son la anorexia nerviosa y la bulimia. La anorexia se caracteriza por una pérdida de peso extrema y la incapacidad de subir de peso. La bulimia se caracteriza por episodios de comer en exceso y luego provocarse el vómito, los ayunos y el ejercicio desmesurado. Las repercusiones de ambos problemas son extremadamente graves y es importantísimo ponerse en manos de un experto cuanto antes si:
- Pierde peso repentinamente sin motivos médicos.
- Reduce mucho la cantidad de alimento que ingiere.
- Hace demasiado ejercicio a pesar de sentirse débil.
- Le aterroriza subir de peso.
- Deja de menstruar.
- Se excede con los alimentos de mucho contenido calórico
- Intenta controlar el peso vomitando o mediante laxantes o diuréticos.
Depresión y suicidio
Las causas que inducen a la depresión grave que puede desembocar en suicidio son muchas. Situaciones de conflictividad familiar o divorcio, la pérdida de un ser querido, el abuso de drogas, el rechazo por los amigos, o excesivas preocupaciones en el ámbito de la sexualidad, son factores que pueden contribuir a un estado de depresión severa.
Algunas señales de advertencia son las siguientes:
- Cambios en los hábitos de descanso (dormir mucho o muy poco).
- Cambios de comportamiento (baja concentración en tareas habituales).
- Cambios de personalidad (apatía, aislamiento, irritación, ansiedad, cansancio, indecisión, tristeza).
- Alteraciones alimenticias (pérdida de apetito o glotonería).
- Cambios físicos (falta de energía, subidas y bajadas drásticas de peso, pérdida de interés en su apariencia).
- Falta de interés en sus amigos, aficiones, la escuela.
- Bajo nivel de autoestima (“no sirvo para nada”, “todo es culpa mía”).
- Falta de esperanza en el futuro (“nada va a mejorar”, “nada va a cambiar”).
- Reflexiones o fabulaciones sobre la muerte.
- Amenazas directas de quitarse la vida (“Mejor estaría muerto”, “Mi familia estaría mejor sin mí”, “No tengo razones para vivir”).
Problemas de aprendizaje
Los problemas de aprendizaje desde un punto de vista científico se caracterizan por un desorden neurológico que les dificulta almacenar, utilizar o producir información. No es un problema de inteligencia pero puede existir una discordancia entre su capacidad y su rendimiento ya que suelen presentar problemas con la lectura, la escritura, el habla o las matemáticas.
Uno o dos de estos síntomas no sería muy preocupante, pero varios juntos aconsejaría buscar ayuda:
- Invierte con frecuencia el orden de las letras al escribir (lobo por bolo).
- Dificultades para deletrear ordenadamente.
- Evita leer en voz alta.
- Evita escribir.
- Le cuesta demasiado sostener el lápiz correctamente.
- Tiene problemas para recordar datos sencillos.
El trastorno de Hiperactividad con Déficit de Atención (THDA) no es un problema de aprendizaje, aunque una buena parte de los que lo padecen suelen tener problemas de aprendizaje. Quienes presentan este trastorno se distraen con mucha facilidad y les cuesta muchísimo centrarse en una tarea.
Pediatras, profesores y orientadores escolares pueden ayudarle a conseguir una evaluación profesional. En la mayoría de Centros de Enseñanza cuentan con programas de educación específicos para estos chicos.

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