lunes, 3 de diciembre de 2012

TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA

¿QUÉ SON LOS TRASTORNOS DE CONDUCTA ALIMENTARIA?
Son problemas de salud mental cuya característica en común es la alteración en el comportamiento alimentario, unido a una distorsión de la imagen corporal, y puede llegar a poner en peligro la vida de las personas que lo sufren.
            Afectan, principalmente, a las mujeres. Las edades de mayor riesgo son de los 12 a los 25 años, siendo la más vulnerable la franja de los 14 a los 18. Afectan a un 4-5% de la población adolescente femenina occidental.
            Las primeras etapas de desarrollo suelen pasar desapercibidas. Las personas con este trastorno comparten una preocupación excesiva por no engordar, la comida se convierte en el eje central de sus preocupaciones, desatendiendo otros aspectos de sus vidas de forma progresiva.


DIFERENCIAS ENTRE ANOREXIA Y BULIMIA
Estos dos trastornos se diferencian por la forma en que las personas se comportan ante la comida. Pueden darse los dos trastornos a la vez, de forma alternativa o sucesiva.

ANOREXIA NERVIOSA
Miedo exagerado a engordar, distorsión de la imagen corporal, lo que hace que las personas que la padecen se vean y se sientan gordas, aun cuando no lo estén. Esto les lleva a realizar comportamientos como comer cada vez menos, realizar ejercicio físico intenso con la única idea de adelgazar, vomitar o utilizar diuréticos y laxantes con la finalidad de perder peso.
CONSECUENCIAS FÍSICAS: pérdida de peso excesiva que produce repercusiones: retirada de la regla en las mujeres, caída progresiva del cabello o sequedad en la piel. En fases más avanzadas puede peligrar incluso la vida por la desnutrición, con problemas de corazón y circulación, desequilibrios hormonales graves,…

BULIMIA NERVIOSA
Junto al miedo a la gordura, hay un sentimiento de pérdida de control con la comida, siendo característicos los atracones compulsivos. Para contrarrestar esos atracones se suelen provocar vómitos y usan laxantes en exceso.
CONSECUENCIAS FÍSICAS: puede que el peso sea normal o incluso elevado. Los atracones provocan una gran vergüenza, por lo que suelen realizarse a escondidas. Este trastorno es menos visible que el de la anorexia nerviosa y puede permanecer oculto por más tiempo. Sus consecuencias no son menos graves, apareciendo al inicio el cansancio físico e intelectual, alteraciones gástricas y esofágicas, pérdida de piezas dentales y, posteriormente, calambres musculares, arritmias cardíacas, vómitos hemorrágicos,…


TANTO EN EL CASO DE LA ANOREXIA COMO EN EL DE LA BULIMIA EL PROBLEMA FUNDAMENTAL NO ES LA ALIMENTACIÓN, SINO EL MODO EN QUE LA PERSONA SE PERCIBA ASÍ MISMA, ES DECIR, SE TRATA DE UN PROBLEMA DE SALUD MENTAL CON GRAVES CONSECUENCIAS FÍSICAS Y PSICOLÓGICAS QUE TIENEN TRATAMIENTO Y HAY QUE PREVENIR.


ORIGEN DE ESTOS PROBLEMAS DE SALUD
La industria de la moda, los medios de comunicación y los mensajes interesados de la publicidad (productos Light, dietas de adelgazamiento, cuerpos perfectos,…) nos dicen que para tener éxito en la vida es imprescindible ser guapo y que ser guapa implica, necesariamente, estar delgada.
PELIGRO DE LAS DIETAS: las dietas son una práctica habitual, sin que ello implique una patología. Algunas personas, en determinadas etapas de la vida, tienen unas características psicológicas que les hacen sensibles a todos estos mensajes “pro-adelgazamiento”, y seguirlos puede convertirse en una obsesión.
Si una persona manifiesta su deseo de perder peso, debe llevarlo a cabo siempre bajo indicación y supervisión médica. Pero también puede ocurrir que este descontento con la imagen corporal nos esté avisando  de que algo no funciona bien… CUIDADO
En la adolescencia, la búsqueda de la identidad propia, la progresiva autonomía e integración en grupos de fuera de la familia, hace que los jóvenes busquen modelos a quien parecerse y con quien identificarse, lo que les hace más vulnerables a las modas. Cuando el adolescente percibe que el cuerpo es el vehículo principal de aceptación en el grupo y de triunfo social, corre el riesgo de enfermar.

COMO PREVENIR LOS TRASTORNOS ALIMENTARIOS
Hay que estar atentos al desarrollo del adolescente para poder valorar los cambios que en el se vayan produciendo y detectar de forma precoz las señales que alertan de que algo está sucediendo, tanto del comportamiento con la comida como de los demás aspectos de la vida que pueden preocuparle: amigos, estudios, aficiones, confianza en sí mismo,…
LA FAMILIA: tiene que cuidar de la calidad de las relaciones dentro de ella misma, mantener una comunicación fluida entre sus miembros. Los padres deben mostrarse abiertos ante la búsqueda de apoyo por parte de sus hijos, estando disponibles afectivamente, poniendo palabras a los sentimientos, creando espacios para los diálogos, en definitiva, ofreciéndoles unas bases seguras desde las que crecer.
LOS DEMÁS: la escuela, los amigos, todos podemos hacer algo. Cuando la persona no encuentra las palabras para explicar los conflictos internos, es el cuerpo el que habla y lo hace a través de los síntomas. La anorexia y la bulimia son la síntesis o el final de un proceso donde confluyen muchos malestares. Prevenir significa que estemos alerta. Los padres, profesores, sanitarios, amigos,… debemos estar atentos y ayudar a que nuestros adolescentes desarrollen las capacidades personales que les permitan resolver sus conflictos de forma saludable.

¿CÓMO PODEMOS SOSPECHAR QUE ESTAMOS ANTE EL INICIO DE UNA ANOREXIA O UNA BULIMIA NERVIOSA?
La adolescencia es un momento de cambios que afectan la totalidad de la persona y en ella aparecen una serie de comportamientos que a los adultos nos pueden parecer raros e incluso peligrosos. Que surjan algunos comportamientos extraños frente a los alimentos no es necesariamente alarmante. La aparición de algún tipo de conducta alimentaria atípica no implica que vaya a desarrollar una enfermedad, pero sí debemos mantenernos alerta sobre su posibilidad de aparición.
SEÑALES DE ALARMA:
-     Actitudes de aislamiento: se va cerrando cada vez más su círculo de amigos, tendencia a la soledad, la tristeza y la melancolía. Suelen aumentar las horas de estudio y otras actividades “útiles” a su objetivo.
-   Cambio en sus hábitos relacionados con la comida: procuran no coincidir con la familia a la hora de comer, comiendo cada vez menos o se obsesionan por contar las calorías.
-      Aumento de forma exagerada de la práctica de ejercicio físico: la única finalidad de este ejercicio es perder peso.
-     Quejas múltiples sobre su aspecto físico: se muestran exageradamente disconformes con alguna parte de su cuerpo.
-     Cambio de carácter llamativo: los encontramos raros, distintos, como si no fueran los de siempre


¿QUÉ DEBEMOS HACER SI SOSPECHAMOS LA EXISTENCIA DE UN TRASTORNO ALIMENTARIO?
Hay que adoptar una actitud decidida, hablarlo con la persona de la que sospechamos y con aquellas de su confianza.
Si tú eres quien padeces alguno de estos problemas, no te encierres en ti mismo, se trata de una enfermedad: BUSCA AYUDA DE UN PROFESIONAL.
Podemos acudir a nuestro Centro de Salud donde el médico valorará la conveniencia de iniciar un tratamiento específico. También está la Unidad de Salud Mental, que a través de su equipo de profesionales te pueden ayudar.
Además existen tres unidades especializadas en este tipo de trastorno, denominadas de Referencia.

COMO SE PUEDEN PREVENIR
En la mayoría de los casos se acude al especialista cuando el nivel de gravedad es demasiado elevado, las primeras fases del trastorno no son percibidas con el riesgo real que entrañan. Por eso la detección precoz resulta de suma importancia.

LA CONSELLERIA DE SANIDAD OFRECE ANUALMENT EN LOS IES UN PROGRAMA DPREVENCIÓN: DITCA, QUE PERMITE UN NIVEL CRIABADO SATISFACTORIO PARA ESTE TIPO DE TRASTORNO.

DIRECCIÓN DE INTERÉS:
ASOCIACIÓN TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA
Centre Urban, c/cuadra de la Salera sn, 12006 CASTELLÓN.
Tf.: 964229551
atcastellon@yahoo.es

PÁGINAS WEB DE INTERÉS:
www.ditca.net
www.san.gva.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada