lunes, 13 de mayo de 2013

EXAMEN NIETZSCHE SELECTIVIDAD: mundo verdadero, historia y razón


Examen final 2º Bach. Nietzsche
¿Me pregunta usted qué cosas son idiosincrasia en los filósofos?... Por ejemplo, su falta de sentido histórico, su odio a la noción misma de devenir, su egipticismo. Ellos creen otorgar un honor a una cosa cuando la deshistorizan, subespecie aeterni [desde la perspectiva de lo eterno],- cuando hacen de ella una momia.
Todo lo que los filósofos han venido manejando desde hace milenios fueron momias conceptuales; de sus manos no salió vivo nada real. Matan, rellenan de paja, esos señores idólatras de los conceptos, cuando adoran, -se vuelven mortalmente peligrosos para todo, cuando adoran. La muerte, el cambio, la vejez, así como la procreación y el crecimiento son para ellos objeciones, - incluso refutaciones. Lo que es no deviene; lo que deviene no es... Ahora bien, todos ellos creen, incluso con desesperación, en lo que es. Más como no pueden apoderarse de ello, buscan razones de por qué se les retiene. «Tiene que haber una ilusión, un engaño en el hecho de que no percibamos lo que es: ¿dónde se esconde el engañador? -«lo tenemos, gritan dichosos, ¡es la sensibilidad! Estos sentidos, que también en otros aspectos son tan inmorales, nos engañan acerca del mundo verdadero. Moraleja: deshacerse del engaño de los sentidos, del devenir, de la historia [Historie], de la mentira, - la historia no es más que fe en los sentidos, fe en la mentira. Moraleja: decir no a todo lo que otorga fe a los sentidos, a todo el resto de la humanidad: todo él es «pueblo». ¡Ser filósofo, ser momia, representar el monótono-teísmo con una mímica de sepulturero! - ¡Y, sobre todo, fuera el cuerpo, esa lamentable idée fixe [idea fija de los sentidos!, ¡sujeto a todos los errores de la lógica que existen, refutado, incluso imposible, aún cuando es lo bastante insolente para comportarse como si fuera real!...» Nietzsche. El Ocaso de los Ídolos.
1. Sintetiza las ideas del texto mostrando en tu resumen la estructura argumentativa o expositiva desarrollada por el autor.
2. Define los términos relacionados “egipticismo” y “momias conceptuales” partiendo de la información ofrecida por el Texto, y completándola con el conocimiento que tengas de la filosofía del autor.
3. Redacción: Mundo verdadero, historia y razón en Nietzsche.
4. Comenta brevemente cualquier aspecto del pensamiento del autor del texto que juzgues importante en alguno de estos sentidos: por su relación con el de otros filósofos (Platón, Descartes y Rousseau) y/o con rasgos significativos del mundo contemporáneo.

(Examen resuelto por el alumno Rodrigo Penadés)

1.      . Sintetiza las ideas del texto mostrando en tu resumen la estructura argumentativa o expositiva desarrollada por el autor.
El presente texto muestra, argumenta, el papel de los filósofos en la historia de nuestra civilización occidental. La línea argumentativa es enrevesada, no progresa linealmente, fiel al estilo de Nietzsche. Por ello, vamos a tratar de organizar las ideas de la manera más ordenada posible. Primero de todo, el texto es una constante crítica a los filósofos, a los “buscadores de la verdad”. Para Nietzsche su principal problema es la falta de sentido histórico, entre otras, su tarea ha consistido en momificar la realidad, terminar con la vida, inventan substancias, conceptos y construyen ídolos (referencia a la Razón, la Moral, etc) a los que adoran después, obligando al resto a aceptarlos y adorarlos también. Momificando la realidad, otorgando duplicidad al mundo, dan un valor más grande a aquello que permanece, que no cambia. Esto choca frontalmente con la experiencia diaria de cada uno, la experiencia de los sentidos. Su siguiente paso es negar los sentidos, hay que deshacerse de ellos, porque, según los filósofos, nos engañan, mienten, sobre el mundo verdadero que ellos mismos han creado, niegan esa permanencia e inmutabilidad, su conciencia frágil decide que hay que eliminarlos a ellos y a sus consecuencias. El miedo al devenir, a fragmentar sus metamundos que simplifican la realidad inabarcable. Los negarán y los relegarán a los últimos puestos de lo humano.

2. Definir “Egipticismo” y “momias conceptuales”…
El término egipticismo en el pensamiento de Nietzsche tiene un carácter despectivo, es un adjetivo que coloca a los filósofos, a los falsos “buscadores de la verdad”, que tienen tendencia a simplificar la realidad, hacer de ella una momia, otorgando un valor superior, a veces infinitamente superior, a aquello que “deshistorizan” porque no aceptan la realidad cambiante que la experiencia sensorial les confirma constantemente asi que niegan el devenir, con ella los sentidos y sus consecuencias.
Las momias conceptuales son el ejemplo perfecto de la labor de los filósofos. Todo lo que cae en sus manos muere, es vaciado de vida, momificado para que permanezca inmutable, simplificado en extremo para poder abarcarlo, comprenderlo y, después, convertirlo en ídolo, adorarlo y obligar al resto a aceptarlos también como valores supremos, verdades objetivas que solo son fruto de su miedo al devenir.

3. Redacción: Mundo verdadero, historia y razón en Nietzsche.
Nietzsche asume el papel de terminar, una por una, con las columnas donde se asienta nuestra cultura occidental, una cultura que se cree autosatisfecha, poseedora de la verdad y que fundamenta leyes en conceptos universales y razonables. Pero él encuentra un error. Su método genealógico le lleva a los inicios de nuestra cultura y en ella encuentra un error de base: la creación de un mundo, un metamundo donde nuestra débil conciencia y nuestra cansada y fatigada vida descanse, la negación del devenir, de la experiencia sensible, unido a ese miedo a las consecuencias que ello conlleva.
Los filósofos han tenido un papel muy importante en esta falacia en la que se asienta nuestra cultura. El paso del “mito” al “logos” fue simplemente otra creación de un mito. Cada filósofo creaba su propia metafísica, cambiaban el lugar donde escondían la verdad pero lo que realmente hacían era negar la experiencia del devenir, la experiencia del cambio. Creaban mundos verdaderos donde asentar nuestra conciencia, donde simplificaban la realidad para poder abarcarla y conocerla, un consuelo de los débiles, otorgan un valor superior a lo inmutable. Para ellos el ser es y no deviene, el devenir no es.
Para la creación metafísica de estos mundos, para que los filósofos se impongan a los fuertes, tienen de su parte a la razón y a la imaginación. El valor que da Nietzsche a la razón es ínfimo. Para él, es una forma basta de nuestro inconsciente y está condicionada a nuestras necesidades y a su tiempo, no al revés. Esto explica que los filósofos-momia estaban condicionados por su época, momento y su cuerpo. Si coincidían en algo era coincidencia fisiológica.
La razón será la herramienta, síntoma decadente, en la creación de la metafísica. Ella y sus hijos (la Moral, la Justicia, etc) no son más que un claro ejemplo de la cultura reactiva de occidente, del miedo al devenir y al poderoso, una imposición de los débiles a los fuertes, de los esclavos a los señores.
El primer ejemplo será Sócrates, el primer caso “histórico” que por el uso de la razón someterá a los nobles de su época, inventará el intelectualismo ético y abanderará el ideal del sabio, donde el conocimiento lleve a la virtud y, de ella, a la felicidad. Después aparecerá Platón y momificará la realidad, inventará el mundo de las Ideas y otorgará a la Idea de Bien un lugar privilegiado, el objetivo a alcanzar. Saltando a las religiones, aparecerá Descartes, culmen de la decadencia racional, la negación de los sentidos, su degradación más absoluta. Tras él, Kant. Sus imposiciones morales harán que sea negado por Nietzsche, así como por su división de la realidad. Luego el positivismo, su idea de conocer la realidad por la ciencia.
La crítica nietzscheana rompe con todo esto, nos anuncia la llegada del nihilismo, no creer en nada objetivamente, la gente se va dando cuenta de que sus ídolos son de barro, frágiles, que adoran  un error que se ha ido arrastrando, magnificando, a lo largo de la historia. La necesidad de naturalizar la vida, aceptar una postura vitalista, devolver a los sentidos a su lugar, negar los imperativos de una sociedad, aniquilar todo vestigio, toda sombra del error y comenzar de nuevo, su postura del superhombre.
Su crítica a la metafísica y a la cultura occidental, el error arrastrado durante toda la historia, culpa de unos filósofos que no supieron afrontar la realidad, le dieron un fin, un sentido, crearon objetivos a alcanzar, la desnaturalizaron, la momificaron por miedo al devenir -una manifestación de poder débil, gregaria-, controlar a los fuertes. Una cultura que no es más que la transmutación de los valores, la negación de la ley de la naturaleza más antigua: la ley del más fuerte, de la supervivencia, que se convierte en el rechazo del pueblo que se impone por la razón y sus criaturas.

4. Comenta brevemente cualquier aspecto del pensamiento del autor del texto que juzgues importante en alguno de estos sentidos: por su relación con el de otros filósofos (Platón, Descartes y Rousseau) y/o con rasgos significativos del mundo contemporáneo.
Como se ha comentado antes, el papel de Nietzsche es destruir las bases de la cultura occidental, una cultura fruto del error de la creación metafísica de otros mundos, de Dios y la religión, el sistema de la democracia,…
Para ello va buscando por el método genealógico los errores de los distintos filósofos más importantes sobre los que se asienta nuestra cultura. Para Nietzsche el primer de la larga cadena del error es Sócrates, el primero que somete al noble y crea el intelectualismo ético como fin de la vida, como modelo el sabio.
Platón da un paso más. En el continuo miedo al devenir, punto común de estos filósofos, crea el mundo de las Ideas, un mundo donde nuestra conciencia pueda subsistir al caos reinante, donde negar lo experimentad. Inventa substancias o ideas, duplica la realidad, niega la experiencia sensible considerándolo una forma de conocimiento oscura, la “doxa” u opinión, y además coloca la Idea de Bien como el objetivo a alcanzar.
La crítica que dirige a Descartes es muy simple. Descartes toma el camino de la razón, que no lleva a ninguna parte, y concluye con el famoso “pienso, luego soy”. Sin saber que hacer con esta afirmación se saca a Dios de la manga y razona su existencia para que le saque del atolladero. Además, Nietzsche considera que la relación causa-efecto es fruto de las estructuras linguísticas (sujeto + predicado). Pero para él, no existe esta relación, solo hay un pensamiento. Descartes negará los sentidos totalmente, los degradará, todo es razón, la razón se convierte en una diosa, en un ídolo.
El último filósofo con el que compararemos será Rousseau. Rousseau devuelve a los sentidos su papel, o parte de él. Se da cuenta de la necesidad de Dios para sostener su filosofía practica, su moral, que se basa en la necesidad del hombre, supuesta necesidad, de creer en algo, a lo que llamará “religiosidad natural”, su intento de construir una moral universal para imponerla a todos. Como se puede ver, Nietzsche considera que Rousseau era otro negador del devenir, un decadente que necesita demostrar la existencia de Dios por los sentidos para que su moral tuviera una base donde agarrarse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada