miércoles, 26 de marzo de 2014

Los 7 errores más frecuentes a la hora de elegir carrera

Casi uno de cada tres estudiantes nunca llega a finalizar la carrera que comienza y en determinadas titulaciones de algunas universidades esta cifra afecta a uno de cada dos estudiantes. Increíble, ¿verdad? Pero es cierto. La falta de motivación y encontrarse con una realidad que no se ajusta a la carrera imaginada suelen ser los factores más frecuentes cuando se analiza el porqué un estudiante abandona su carrera.

Con estas estadísticas tan escandalosas parece que todos nos podamos equivocar al tomar una decisión tan importante para nuestro futuro profesional. Siendo así merece la pena prestar atención a los errores más frecuentes a la hora de elegir estudios para evitar caer en ellos y dedicar tiempo a analizar cuál es la mejor forma de decidir.
Los errores que debes evitar1.       Elegir sin suficiente información.La información es la base para tomar cualquier decisión. En cambio, muchos estudiantes deciden qué estudiar con escasa información sobre la carrera que les atrae. Desconocen su contenido, sus posibles salidas laborales o cómo está enfocada en la universidad que han elegido. En muchos casos, deciden en base a rumores, ideas extendidas o prejuicios que poco tienen que ver con la realidad.
Si eliges unos estudios guiándote por los estereotipos, sin conocer de verdad en qué consisten los estudios y sus posibles alternativas laborales, el fracaso es más que posible. No podrás valorar si esos estudios se ajustan a lo que quieres o, lo que es peor, puede que esté tomando una decisión tan importante en base a información errónea
Si quieres tomar una decisión acertada necesitas información, cuanta más mejor. Contrástala y no te quedes con la primera idea que tengas. Duda de todo lo que escuches, hasta de tus pensamientos. Diferencia los hechos de las opiniones, pon bajo tela de juicio las ideas generalizadas y busca información relevante para ti. Una vez que recopiles toda la información sobre carreras o universidades, tendrás que valorar si se ajusta a lo que estás buscando.
2.       Estudiar por estudiar.Algunos estudiantes estudian por estudiar, porque algo hay que hacer, sin saber qué quieren hacer realmente y, por tanto, sin estar motivados. Cuando esto sucede se tienen todas las papeletas para abandonar la carrera ante el primer obstáculo.
Recuerda que no tienes la obligación de ir a la universidad si no te entusiasma la idea o prefieres hacer cualquier otra cosa. Siempre puedes entrar en la universidad más tarde si cambias de idea. Tienes más alternativas y hacer lo que la mayoría de la gente de tu entorno hace por no molestar o no ir contracorriente no da buenos resultados. Piensa que si decides seguir estudiando, lo que vayas a hacer te tiene que apasionar, hacerte feliz y despertar tu curiosidad. Si no es así, seguramente deberías hacer otra cosa.
3.       No valorar todas las alternativas posibles.
Imagina este caso. Ana es una estudiante  de 2º de Bachillerato, dice que quiere estudiar Magisterio y cuando le preguntas el motivo no te contesta que es porque le encante enseñar. Comenta que tuvo un profesor que siempre admiró y que como no hay otra carrera que le atraiga… ¿Qué piensas? ¿Ana está decidiendo de manera sensata? No queremos decir que no deba estudiar Magisterio, pero seguramente debería pensar más en todas las alternativas que tiene a su alcance e informarse a fondo sobre los estudios que le interesan. Es sencillo, con más información, habrá un momento en el que aumentarán las dudas, pero también una vez que se tome una decisión sabremos que no estamos eligiendo porque desconocíamos todas nuestras alternativas.
4.       Decidir por lo que dicen o hacen los demás.
Está bien escuchar las opiniones de los padres, colegas, educadores…. Es una decisión muy importante y toda la gente que te rodea quiere ayudarte. Escucha, pero deja claro que la decisión de escoger te toca a ti, por lo que al final lo más imparte tiene que ser lo que tú piensas y no las opiniones de los demás. También son muchos los estudiantes que cuando no tienen una idea clara de lo que quieren hacer se matriculan en los mismos estudios que algún amigo. Y ya te puedes imaginar, también tienen grandes probabilidades de fracasar.
5.       Elegir lo fácil. Te sorprendería la gente que dice “yo quiero estudiar una carrera sin dificultad, que no me cueste mucho sacarla y en una universidad que me quede cerca de casa”, para no complicarse la vida, y evitar los madrugones. No estamos diciendo que la gente que elija una carrera fácil o en una universidad cerca de casa vaya a fracasar, pero si el motivo por el que hace su elección es la facilidad y la comodidad, tiene grandes probabilidades de darse cuenta más adelante que no era la decisión más adecuada.  A la hora de elegir, pregúntate qué es lo mejor para ti. En la mayoría de los casos, los grandes logros vienen detrás de grandes esfuerzos. No pienses que por elegir el camino fácil el éxito está asegurado, pues está comprobado que ante los retos y las dificultades nos crecemos. Dicho esto, hay que dejar claro que elegir lo más complicado porque sí, porque somos los más listos y queremos hacer lo que los demás no pueden, sería igual de tonto que escoger lo más fácil. Este no es un criterio acertado para tomar esta decisión tan importante.
6.       Guiarse sólo por las salidas.Las salidas laborales son uno de los muchos factores que tienes que tener en cuenta, pero en ningún caso es el único. ¿De qué le vale a alguien estudiar Administración y Dirección de Empresas porque tenga muchas salidas si en realidad odia todo lo relacionado con los números?  Hay que tener en cuentan que los estudios te gusten y encajen con tu personalidad y cualidades. Se suele decir que ninguna decisión importante debería hacerse sin el corazón. Si no quieres equivocarte usa tu cabeza, pero sin olvidar lo que sientes.
7.       Decidir con prisas, sin dedicarle el tiempo necesario.
Tomar buenas decisiones implica dedicación y tiempo. Necesitas pararte a pensar y valorar las diferentes alternativas posibles para elegir la mejor para ti. En cambio, muchos estudiantes esperan a decidir todo en el último minuto, una vez que tienen en sus manos la nota de Selectividad. Decidir así implica grandes riesgos. No se trata de estudiar lo que tu nota de Selectividad te permita, pues seguramente escojas una carrera y una universidad sobre las que sepas muy poco. Y como ya apuntamos, la falta de información es una de los primeros errores que se cometen a la hora de elegir.
Empezando tu proceso de decisión antes, tendrás más posibilidades de recopilar toda la información que necesitas, contrastarla, y en base a ello tomar la mejor de las decisiones.

 http://yaq.es/reportajes/elegir-carrera-nos-equivocamos

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