miércoles, 16 de diciembre de 2015

Navidad en el aula CIL



Els alumnes, amb l'ajut de les professores, han decorat l'aula i han fet figures per traure diners per anar d'excursió.










martes, 15 de diciembre de 2015

TENIM AULA CIL

AQUESTA ÉS LA NOSTRA AULA
Aqui treballen Rosa, Nuria i Beni



 










I aqui teniu com van sortir aquestes plantetes.


 








lunes, 14 de diciembre de 2015

La escuela y el cuidado de niños - Seguridad escolar

Cómo evitar la agresión en la escuela de su hijo/a y en el barrio
Las víctimas de agresión escolar (bullying) no son solamente los niños agredidos, sino también los agresores y los que observan lo que ocurre, es decir, los "testigos". La mayoría de los niños se sienten incómodos cuando son testigos de una situación en la que se agrede a alguien. Sin embargo, los estudios indican que muy pocas veces intervienen para detener la agresión.

La comunicación puede prevenir la agresión escolar
Es posible que su hijo/a tenga miedo de hablar sobre su experiencia por temor a que lo/a agredan por "chismorrear". A veces, su hijo/a puede sentirse presionado/a a participar en la agresión. La agresión escolar puede prevenirse y debe hacerse pronto porque el comportamiento agresivo puede comenzar incluso en el preescolar. A continuación le ofrecemos algunos consejos básicos para ayudarlo/a a evitar que su hijo/a sea testigo de agresión, víctima de agresión o agresor/a. También le sugerimos maneras de fomentar el comportamiento respetuoso.
  • Háblele a su hijo/a sobre la agresión escolar. Háblele a su hijo/a sobre lo que significa la agresión escolar, los diferentes tipos de agresión y los motivos por los que los niños agreden. Explíquele a su hijo/a que puede contribuir a detener la agresión contándole a usted o a otro adulto cuando vea que alguien agrede a otra persona o cuando alguien lo/a agreda a él/ella. Para obtener información que lo/a ayude a hablar sobre este tema, consulte los consejos de OneToughJob en "Lo que los padres deben saber sobre la agresión escolar".
  • Mantenga una buena comunicación con su hijo/a. La agresión generalmente se produce en la escuela, por eso, lo mejor que puede hacer es mantener una buena comunicación con su hijo/a. Algunas maneras de hacer esto son preguntandole y hablandole sobre la escuela, sobre sus amigos y participe en su vida escolar.
  • Hable con la escuela de su hijo/a. ¿Qué normas tienen con respecto a la agresión escolar? ¿Tienen un programa de prevención de la agresión escolar? Si no lo tienen, comience a abogar por la implementación de programas y normas de prevención de la agresión en todas las escuelas.
¿Cómo puedo fomentar el compartamiento respetuoso?
Una manera de evitar que su hijo/a se convierta en agresor o en "testigo" de agresión es enseñándole a comportarse de manera respetuosa. El "Comité para los Niños" (Committee for Children) sugiere las siguientes estrategias para enseñar y reforzar este tipo de comportamiento.
  • Pase tiempo con su niño/a. Programe tiempo para hablar con su hijo/a todos los días (consulte: "15 minutos para escuchar y hablar sobre la escuela"). Pregúntele qué cosas buenas y qué cosas malas le ocurrieron. Cuando surjan problemas, ayúdelo/a a pensar en maneras respetuosas y cooperativas de resolverlos.
  • Conozca a los amigos de su hijo/a y a sus padres. Cuando su hijo/a esté fuera de su casa, asegúrese de que los niños con quienes su hijo/a pasa tiempo sean niños que usted conozca y en quienes confíe. También es fundamental que confie yconozca a los padres de estos niños.
  • Sea consecuente con respecto a la disciplina. Responsabilice a su hijo/a del comportamiento negativo o hiriente, pero evite humillarlo/a en público y castigarlo físicamente. (Estos métodos reafirman la humillación y la violencia física como formas de solucionar los problemas). Asegúrese de que su hijo/a entienda las consecuencias de sus actos.
  • Elimine los juguetes, los juegos y los programas de televisión que recompensan la agresión. Los villanos y los héroes normalmente utilizan la violencia y la agresión de manera favorable para alcanzar sus objetivos. Es raro que se muestren las consecuencias negativas que vienen despues de sus actos. Algunos niños aprenden a agredir mirando programas de televisión o videojuegos.
  • Anime a su hijo/a a no ofenderse rápidamente. Con frecuencia, los niños que agreden tienden a interpretar los actos inocentes como actos ofensivos (por ejemplo, un golpe no intencional del codo de alguien en el pasillo). Enséñele a su hijo/a a contar hasta diez o a autocontrolarse para no perder la calma. Por ejemplo, su hijo/a podría autocontrolarse diciéndose a sí mismo: “No me enojo por cosas insignificantes como estas”. Elogie a su hijo/a por escoger reacciones respetuosas que no son agresivas.
  • Asegúrese de que su hijo/a sepa lo que esperan los demás niños. Algunos de los comportamientos respetuosos que todos hemos aprendido son turnarse y pedir disculpas cuando se lastima a alguien accidentalmente. Observe a su hijo/a mientras juega con otros niños. ¿Existen reglas tácitas que su hijo/a no comprende? Si es así, explíqueselas en privado.
  • Ayude a su hijo/a a reconocer otros puntos de vista. Los niños que agreden generalmente tienen dificultad para interpretar las expresiones faciales o el tono de voz. Además, se olvidan de tener en cuenta los sentimientos de otros niños. Analice con su hijo/a cómo se sentiría él/ella si estuviera en el lugar de otra persona.

martes, 8 de diciembre de 2015

lunes, 7 de diciembre de 2015

La seguridad en el patio de recreo

Un lugar seguro donde jugar
Si usted le pregunta a su hijo/a qué es lo que más le gusta de la escuela, probablemente le responda: "¡El recreo!". Es importante que los niños se mantengan activos, jueguen al aire libre y liberen la energía que acumularon durante el día de escuela y también después. Los patios de recreo son un lugar genial para eso. Sin embargo, los juegos defectuosos, las superfices peligrosas y la falta de supervisión adecuada pueden provocar lesiones. Cada año, se atiende a más de 200.000 niños en las salas de emergencias de los hospitales por lesiones sufridas en el patio de recreo. Las escuelas están ocupándose de estos problemas mediante la elaboración de reglas de seguridad para jugar al aire libre, tanto en el patio de recreo como fuera de este. También hay algunas cosas que usted debe tener presente y transmitir a otras personas que cuidan a su hijo/a con respecto al juego en el patio de recreo y alrededor de este.

Consejos para jugar al aire libre y no lastimarse
  • Conozca las reglas. Según la cantidad de espacio al aire libre que haya, la cantidad de alumnos y las limitaciones de personal, la escuela de su hijo/a puede restringir los juegos a los que pueden jugar los alumnos en el patio de recreo. Los juegos como "corre que te pillo" (tag) y los deportes no supervisados, como el "balón prisionero" (dodgeball), se están prohibiendo cada vez más debido a las lesiones que causan. Averigüe cuáles son las reglas del patio de recreo de su escuela y explíqueselas a su hijo/a. Si su hijo/a quiere llevar un balón, una soga para saltar u otro objeto para jugar con los amigos, asegúrese de pedir permiso a la escuela primero.
  • Averigüe sobre la supervisión de los niños cuando juegan.   La mejor manera de disminuir el número de lesiones en el patio de recreo es mediante una supervisión adecuada. El "Programa Nacional para la Seguridad en el Patio de Recreo" (National Program for Playground Safety) aconseja que se supervise a los niños cuando juegan en los juegos de exterior, tanto en los que se encuentran en su casa como en la comunidad o en la escuela. Los adultos a cargo deben ser capaces de guiar a los niños para que usen los juegos del patio como corresponde. Además, deben saber responder a emergencias adecuadamente. Asegúrese de que se supervise en todo momento a su niño/a mientras juega en el patio de recreo, tanto dentro como fuera de la escuela.
  • Sepa cuáles son los juegos adecuados para la edad de su niño/a.   La "Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo" (Consumer Product Safety Commission) exige que se separen los juegos para los niños de entre 2 y 5 años y para los niños de entre 5 y 12 años. También se recomienda que se divida a los niños según el grupo de edad: Pre K, grados K a 2do., grados 3ero. y 4to. y grados 5to. y 6to. La mayoría de las escuelas dividen el juego al aire libre por grados. Si lleva a su hijo/a al patio de recreo, asegúrese de que juegue en juegos que pueda usar comódamente. Anime a su hijo/a a usar los juegos de manera adecuada y a turnarse con otros niños. Tenga cuidado con la ropa que puede quedar atrapada en un juego o con la que su hijo/a puede tropezarse, como cordones desatados, capuchas o cintas para ajustar las prendas.
  • Verifique los juegos.   Antes de permitirle a su hijo/a jugar en los juegos, inspeccionelo para asegurarse que sean seguros. También eche un vistazo al área que los rodea. Revise los juegos para asegurarse de que no estén dañados o rotos. Esté atento/a a los objetos que puedan causar lesiones, como vidrios rotos, piedras, excremento de animales o escombros. Según el "Programa Nacional para la Seguridad en el Patio de Recreo", la superficie de un juego debe ser de materiales blandos o sueltos que puedan amortiguar una caída, como astillas de madera o goma.
  • Sepa cómo responder.   Incluso una caída desde un pie (30 cm) de altura puede provocar quebraduras o conmoción cerebral. Si su hijo/a se lastima mientras juega en el patio de recreo, revíselo/a con atención para ver si tiene moratones. Si no está seguro/a de cuánto se ha lastimado su hijo/a, llévelo/a al médico pediatra o a una sala de emergencias. Si le parece que su hijo/a puede tener una lesión en la cabeza o en el cuello, o si parece tener una quebradura y tiene miedo de moverlo/a, pida ayuda médica.
    Para obtener una lista de todo lo que debe verificar en el patio de recreo, consulte la página web de la "Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo" (Consumer Product Safety Commission) entrando en: http://www.cpsc.gov

domingo, 6 de diciembre de 2015

NOTES DE TALL 2015









NOTES DE TALL COMUNITAT VALENCIANA

NOTES DE TALL CATALUNYA

NOTES DE TALL ARAGÓ

PONDERACIONS UNIVERSITÀRIES 2016



PONDERACIONS CATALUNYA 2016

PONDERACIONS COMUNITAT VALENCIANA.pdf

PONDERACIONS ARAGÓ

Creo que mi niño/a es víctima de agresión escolar, ¿qué debo hacer?

Su instinto le dice lo correcto; la agresión escolar debe tomarse en serio. La agresión escolar acarrea consecuencias graves para todas las personas implicadas: el/la agresor/a, la persona agredida y el testigo de la agresión. El Comité de los Niños informa que:

  • los niños que son víctimas de agresión escolar son más propensos a tener problemas académicos y a sufrir trastornos psicológicos en el futuro;
  • los niños que son víctimas de agresión escolar son más propensos a tener una autoestima baja y a sufrir de depresión, ansiedad e inseguridad, incluso hasta la edad adulta.
Signos de que mi niño/a es víctima de agresión escolar
Usted puede suponer que su hijo/a le diría si lo/a estuvieran agrediendo. Sin embargo, su hijo/a puede tener miedo de decirle por temor a que la situación empeore. Quizá piense que usted no podrá ayudar a detener la agresión, o tal vez ni siquiera se dé cuenta de que lo/a están agrediendo. Los signos de agresión física, como moratones o cortes, son generalmente los más evidentes. Sin embargo, según KidsHealth y el Comité de los Niños, existen otros indicios de que su hijo/a puede ser víctima de agresión a los que usted debe prestar atención:
  • Frecuentes pedidos de quedarse en casa (frecuentes enfermedades inexplicables, como dolores de cabeza, dolores de estómago, etc.).
  • Ropa o pertenencias dañadas o faltantes.
  • Almuerzo o dinero para el almuerzo "perdidos" con frecuencia.
  • Problemas relacionados con el sueño.
  • Hacerse pis en la cama.
  • Problemas en la escuela, por ejemplo, menor rendimiento escolar.
  • Depresión, falta de entusiasmo por los amigos o las actividades.
  • Cambios inesperados en la rutina.
Si su hijo/a es víctima de agresión escolar, puede ser difícil lograr que hable sobre ello. El/la niño/a puede tener miedo de que la agresión empeore si le cuenta a usted, o puede tener vergüenza de que le esté pasando esto. KidsHealth recomienda los dibujos o los títeres para ayudar a los niños más pequeños a hablar sobre los niños agresores. Sin embargo, con los niños más grandes, puede ser más eficaz hacerles las siguientes preguntas directas:
  • ¿Cómo es ir caminando a la parada del autobús o volver a casa desde la escuela?
  • ¿Cómo es ir a la escuela y volver en autobús ?
  • ¿Qué pasa en el patio de la escuela durante el recreo o antes o después de clase?
  • ¿Qué pasa en los pasillos de la escuela o durante el almuerzo?
  • ¿Algún/a niño/a del barrio o de la escuela amenazó a alguien que conoces?
  • ¿Algún/a niño/a que conoces recibe correos electrónicos, mensajes instantáneos o mensajes de texto molestos, amenazadores u ofensivos?
El Comité de los Niños le ofrece los siguientes consejos para ayudarlo/a a abordar la situación de agresión:
Anime a su hijo/a a contarle sobre los incidentes de agresión.
  • Apoye los sentimientos de su hijo/a comunicándole que es normal sentirse herido/a, triste, asustado/a, enojado/a, etc..
  • Dígale a su niño/a que ha hecho la decisión correcta en contarle sobre el incidente, y asegúrele que él/ella no tiene la culpa.
  • Ayude a su hijo/a a describir detalladamente los incidentes de agresión. Pregúntele quién fue el/la agresor/a, qué ocurrió, dónde ocurrió y cuándo. (Esté atento/a a pautas o evidencias de comportamientos agresivos recurrentes).
Pregúntele a su hijo/a de qué manera ha intentado detener la agresión.
Enséñele a su hijo/a posibles alternativas.
  • Generalmente, la mejor estrategia es evitar al/ a la agresor/a. Recomiéndele a su hijo/a que juegue en otro lugar, que juegue a otro juego o que se quede cerca de algún adulto que esté vigilando cuando sea probable que lo/a vayan a agredir.
  • Busque maneras de que su hijo/a haga amigos nuevos. Apoye a su hijo/a animándolo/a a invitar a otros amigos a jugar en su casa o a asistir a actividades. Haga participar a su hijo/a en actividades sociales fuera de la escuela.
Trate a la escuela como a una aliada suya.
  • Comunique al personal de la escuela (p. ej.: al/ a la maestro/a de su hijo o al/a la director/a) las preocupaciones de su hijo/a y la información específica que le brindó sobre los incidentes de agresión escolar.
  • Trabaje con el personal de la escuela para proteger a su hijo/a de una posible venganza.
  • Elabore un plan con la escuela y su hijo/a para manejar futuros incidentes de agresión escolar.
  • Si le parece que el/la maestro/a de su hijo/a no escuchó sus preocupaciones, hable con el/la director/a; si le parece que el/la director/a no escuchó sus preocupaciones, hable con el/la superintendente escolar, y así sucesivamente hasta que sienta que lo/a escucharon y tomaron las medidas que usted esperaba.
Ayude a la escuela a identificar a alguien que le inspire seguridad a su hijo/a para contarle incidentes de agresión, por ejemplo:
  • Un adulto a cargo de una actividad o área específica (como el patio de recreo, el comedor, los viajes de estudio, las líneas de autobús, el gimnasio, el aula)
  • El/la maestro/a
  • El/la consejero/a
  • El/la director/a
Recurra al personal de la escuela y a otros padres para que lo/a ayuden a encontrar maneras positivas de estimular el respeto en la escuela.
  • Ofrézcase como voluntario/a para ayudar a supervisar los viajes de estudio o para vigilar el patio de recreo o el comedor.
  • Comience a abogar por la implementación de programas y normas de prevención de la agresión en todas las escuelas.
  • Para obtener más información sobre el Comité de los Niños, la agresión escolar y su programa llamado: "Second Step: A Violence Prevention Curriculum for schools" ("Segunda medida: un programa de prevención de la violencia para las escuelas" [desde preescolar hasta noveno grado]), ingrese en: http://www.cfchildren.org/cfc/resourcef/aboutbullying
Anime a su hijo/a a continuar hablando con usted sobre todos los incidentes de agresión escolar.
  • Preste mucha atención a lo que su hijo/a le cuenta.
  • No le aconseje a su hijo/a que se defienda físicamente. (La agresión se prolonga más y empeora cuando los niños se defienden. Generalmente se producen lesiones físicas.).
  • No enfrente al/a la niño/a que agrede.
  • No enfrente a la familia del/de la niño/a que agrede.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

VIDEOS CONTRA EL ACOSO ESCOLAR


entrepasillos y aulas.blogspot.

Consejos según la edad - 16 – 18 Años CÓMO CRIAR Y RELACIONARSE CON UN HIJO ADOLESCENTE


Su hijo necesita más que nunca de usted
Aunque parezca que su hija o hijo adolescente ya no lo necesita, a esta edad los jóvenes necesitan más que nunca de sus padres. Y aunque parezca que no escucha lo que le dice, los adolescentes tienen muy en cuenta las acciones, opiniones y valores de sus padres al tomar decisiones por sí mismos. Cuando los niños crecen, llevan vidas más atareadas y es probable que después de la escuela su hijo pase la mayor parte del tiempo con amigos o charlando con ellos. Aunque estas amistades son importantes, también es importante que hable y escuche a su hijo y que pasen tiempo juntos en familia.
Cómo desarrollar una buena relación con un hijo adolescente
  • Interésese activamente por la vida de su hijo. Aunque su hijo ya no necesite que le organice reuniones con amigos, es importante que sepa quiénes son y que trate de conocer a sus padres. Por más que su hijo sea responsable, es importante que usted sepa dónde está y con quién, y qué hace.
  • Hable con su hijo adolescente, no lo sermonee. Trate de evitar las discusiones, ya que cuando las emociones suben de tono, es menos probable que se escuchen y a usted se le podría escapar algo que no tenía la intención de decir. Si hace falta, haga una pausa en la conversación y vuelvan a hablar cuando ambos se hayan calmado. Trate de entender las emociones y el punto de vista de su hijo. Recuerde que desde que usted era adolescente, las cosas han cambiado.
  • Comparta cosas de su vida con su hijo. Los adolescentes tienen suficiente edad como para comprender lo que ocurre en el mundo que los rodea. Lleve a su hijo al trabajo por un día para que vea cómo es el mundo real. Hable sobre lo que cree que le gustaría hacer cuando termine la escuela secundaria y anímelo a explorar haciendo algún trabajo después de clase. Comparta también las situaciones estresantes, por ejemplo, si su familia está pasando por un momento económico difícil. Los niños ven y escuchan más de lo que pensamos. Hable de lo que se oye en las noticias.
  • Programe tiempo en familia. Asegúrese de programar tiempo para pasarlo en persona con su hijo adolescente. Aunque todos llevamos vidas ocupadas, aproveche los momentos en que cuenta con toda su atención, por ejemplo, cuando viajan en coche, para hacerle preguntas sobre la escuela o los amigos. Aunque su adolescente tal vez ya sea demasiado grande para leerle un cuento antes de dormir, cuando le dé las buenas noches tómese unos minutos para sentarse en su habitación y conversar. Las cenas en familia son importantes, aun cuando su hijo es un adolescente, así que trate de comer con toda la familia lo más a menudo posible, ¡y sin televisión! Busque una actividad que puedan disfrutar juntos, como ir al gimnasio o mirar las noticias juntos por media hora cada noche.

Creo que tengo un/a niño/a agresor/a, ¿qué debo hacer?

El Comité de los Niños informa que:

  • los niños que agreden en la escuela son más propensos a experimentar un decenso de estatus en sus grupos de compañeros, lo cual cobra cada vez más importancia en el desarrollo social de los niños a medida que entran en la adolescencia; y
  • los niños que agreden en la escuela y continúan con esa conducta cuando son adultos tienen más dificultad para construir y mantener relaciones favorables positivas.
Enterarse de que su hijo/a está agrediendo a otros niños es difícil, pero negar la situación no mejorará las cosas. La agresión generalmente se produce por infelicidad, autoestima baja e inseguridad emocional. Lo primero que debe hacer usted es hablar con su hijo/a de lo que se enteró. KidsHealth recomienda algunas preguntas que puede hacerle a su hijo/a para iniciar la conversación. Estas preguntas también pueden ayudarlo/a a usted a entender la situación para poder tomar medidas adecuadas.
  • ¿Cómo van las cosas en la escuela y en casa?
  • ¿Te están agrediendo?
  • ¿Te llevas bien con los demás niños en la escuela?
  • ¿Cómo tratas a otros niños?
  • ¿Qué piensas con respecto a ser considerado un/a niño/a agresor/a?
Signos de que mi niño/a es agresor/a
Teniendo en cuenta las consecuencias a corto y largo plazo para las víctimas de la agresión y también para los agresores, es importante estar atento/a a los signos de que su hijo/a puede estar agrediendo a otros niños. El Comité de los Niños informa que un/a niño/a que agrede puede manifestar las siguientes conductas:
  • insultar frecuentemente (referirse a los demás como "debiluchos" [wimps] o "imbéciles" [jerks]).
  • hacer alarde constantemente;
  • tener la necesidad de salirse siempre con la suya;
  • pasar mucho tiempo con niños más pequeños o menos influyentes;
  • ser insensible con los demás; y
  • demostrar una actitud hostil o desafiante (ofenderse fácilmente).
Consejos para ayudar a su hijo/a a dejar de agredir
  • Programe una cita para hablar con el personal de la escuela, por ejemplo, con los maestros y el consejero escolar de su hijo/a. El personal de la escuela que trabaja con su hijo/a todos los días puede ayudarlo/a a comprender por qué su hijo/a agrede y darle algunos consejos para que ponga en práctica.
  • Explíquele a su hijo/a que esté tipo de comportamiento es inaceptable. Detenga toda manifestación de agresión que usted vea y háblele sobre otras maneras de manejar la situación. Establezca consecuencias adecuados para los actos de su hijo/a, por ejemplo, quítele privilegios y permítale recuperarlos mediante el buen comportamiento.
  • Analice el comportamiento de su hijo/a y el interacción con los demás en su hogar. ¿Hay algo en la casa que está estimulando esté tipo de comportamiento, por ejemplo, algún tipo de violencia en los videojuegos, la televisión o las películas? ¿Existe algún tipo de trato con su hijo/a que pueda estar disminuyéndole la autoestima, como burlas constantes o humillaciones de parte de un/a hermano/a? Cuando usted disciplina a su hijo/a, ¿se centra en la manera en la que el comportamiento es inaceptable en vez de en su hijo/a?
  • Pregunte a su hijo/a quiénes son sus amigos y qué hacen cuando están juntos. Los niños de la misma edad de su hijo/a pueden ser muy influyentes, especialmente para los adolescentes. Si su hijo/a está juntándose con niños que agreden y animan el comportamiento agresivo, es recomendable sugerirle que participe en actividades que lo/a ayuden a encontrar otros amigos.
  • Hable sobre la agresión escolar con los padres de los amigos de su hijo/a. Hable con ellos sobre sus preocupaciones y sobre lo que pueden hacer juntos para cambiar el comportamiento de sus niños.
  • Dé el ejemplo demostrando respeto, amabilidad y empatía. Usted es el ejemplo de su hijo/a y él/ella aprenderá a tratar a los demás con respeto mirándolo/a a usted.
  • Piense en hablar con el pediatra sobre el comportamiento de su hijo/a. Es posible que le dé algunos consejos y que, si es necesario, lo/a derive a un especialista en salud mental que lo/a ayude a comprender el problema y resolverlo.
  • Sea realista. El comportamiento de su hijo/a no cambiará de la noche a la mañana. Cuando hable con su niño/a, trate de centrarse en la manera en la que el comportamiento es inaceptable, no en su hijo/a, y demuéstrele su apoyo con elogios cuando se comporte bien.
  • Continúe trabajando y comunicándose con el personal de la escuela mientras sea necesario. Ellos deben ser sus aliados y trabajar con usted, no solamente para detener el comportamiento agresivo de su hijo/a, sino también para evitar todo tipo de agresión en la escuela.

martes, 1 de diciembre de 2015

PROVA D'ORIENTACIÓ ACADÈMICO PROFESSIONAL


KEKIERO

Estrategias para alumnos con dislexia

Las definiciones más recientes apuntan a dificultades organizativas, mnemónicas, aquéllas relativas a la recuperación de las palabras y a la velocidad de procesamiento. Muchos disléxicos no son identificados en edad temprana.
Además de las dificultades lecto-escritoras presentan dificultades con el manejo del tiempo, el establecimiento de secuencias, la pronunciación de palabras y frases, en general, con las habilidades automáticas.
Al pasar a la educación secundaria, los alumnos se enfrentan a un exceso de información, debido a la gran cantidad de lengua oral a la que están expuestos. Además, se pasa del modelo escolar de aprender a leer a leer para aprender.
- El modo auditivo es el menos adecuado para el aprendizaje del disléxico. La información oral, especialmente si se trata de un discurso rápido, puede ser para ellos muy costosa de asimilar. La velocidad de procesamiento será lenta y la memoria les fallará. El problema, además, puede verse agudizado por la complejidad del lenguaje o por el ritmo de dicción muy acelerado.
- Tienen dificultades con el tiempo y la organización. Ser puntual y organizado, cualidades controladas por el hemisferio izquierdo, son muy complejas para los disléxicos. Éstos parecen carecer del reloj biológico que controla el pasado, presente y futuro. Quizás la explicación se encuentre en que el lenguaje del tiempo es abstracto y simbólico, en lugar de concreto y visual.
- A los alumnos disléxicos les resulta muy difícil estar en el lugar apropiado, puntuales y con el material necesario. Normalmente este tipo de alumnado tiende a acarrear todo el material consigo en lugar de llevar al colegio lo que necesita para las asignaturas de aquel día.
- Para estudiar necesitan unas buenas técnicas de estudio, y aprenden más de sus compañeros que por si solos.
- Recordando que los chicos que aprenden a través del hemisferio derecho prefieren los dibujos a las palabras, podemos incorporarlos también a nuestras clases.
- Para comprender los problemas relacionados con la dislexia lo mejor es utilizar medios visuales o utilizar metáforas.
- Sabemos que la confianza no se hereda, sino que se aprende, y se refuerza con las experiencias encontradas a lo largo de la vida. La autoconfianza ejerce un enorme impacto en el proceso de aprendizaje. Nuestro papel como educadores es utilizar el feedback para anular los comentarios negativos y la autofijación de límites.
- Trabajar siempre con una agenda, en la que el alumno pueda tener entre otros datos, las fechas de los exámenes, con una semana de antelación. De esta forma podrá ir preparando sus esquemas, con tiempo y sin presiones.
La utilización de la agenda o grabadora, se justifica, ya que las persona con dislexia, tienen serias dificultades con la memoria a corto plazo, y en ocasiones la dislexia, viene acompañada por un Déficit de Atención y necesitan herramientas, para compensar.- La agenda diaria y semanal es esencial para distribuir los deberes. Los juegos mnemónicos simples ayudan a centrarse en lo que necesitan saber y el material del que necesitan disponer, para que puedan llevar a cabo las tareas asignadas. Estrategias de ayuda: Necesitan tener por escrito lo que necesitan para hacer sus actividades ( por ejemplo los números 3, 4 y 5 de la página 32). Necesitan disponer de unas instrucciones escritas (no necesariamente las tiene que haber escrito el alumno). Necesitan saber cuándo se tiene que entregar y a quién, o dónde deben dejar las tareas.
- Evitar en todo momento corregir en rojo y también la corrección sistemática de todos los errores en su escritura. Un niño/a,chico/a con dislexia, que no ha sido detectado en edad temprana, seguramente ha sufrido serias dificultades para poder expresarse de forma escrita, sin cometer faltas, omisiones,sustituciones, confusiones de letras que se parecen por la grafía o por el sonido…y desde el periodo de aprendizaje de la lecto- escritura, no ha hecho otra cosa que recibir todos sus trabajos, corregidos en rojo (copiados, redacciones, dictados, exámenes, ejercicios, deberes…)

- Si es posible realizar los exámenes de forma oral, ya que de esta forma podremos evaluar con más rigor, la información adquirida por el alumno y debemos intentar que no tenga, más de un examen por día.

- Los libros de lectura deben estar adecuados a su nivel lector, y mucho mejor si el libro lo puede elegir el alumno. Nuestro principal objetivo es el de conseguir, que el alumno con dislexia, empiece a sentir curiosidad y motivación por el mundo de las letras (recordar que para un disléxico, resulta muy complicado, leer y tener una comprensión del texto, al mismo tiempo) ya sea a través de comics, tebeos, revistas o libros, si el material que se le ofrece, está por encima de sus posibilidades, lo único que conseguiremos, es alimentar su fobia y su frustración en relación a la lectura.
- Debemos proporcionarles más tiempo en las pruebas escritas y siempre que sea posible debemos entregarles las preguntas del examen por escrito, evitando tener que copiarlas de la pizarra. El alumno con dislexia, realiza un sobreesfuerzo , para copiar, redactar etc… ya que realmente su trastorno radica en conocer como suena cada letra y que grafía le corresponde. Dependiendo del grado de su trastorno tendrá serias dificultades,y también debemos recordar, que muchos de ellos no tienen interiorizado, nociones como el tiempo, con lo cual cuando le decimos a un alumno disléxico, que le quedan 10 minutos para acabar el examen, el niño/a vivirá esta recomendación con angustia y estos nervios se traducirán en errores.
- Es muy necesario encontrar en el alumno/a, alguna cosa positiva (todos las tenemos) en la que el pueda destacar. En algunos casos será el dibujo, en otros la imaginación, el deporte, su actitud… Nuestro objetivo es dar a entender al resto de la clase y al alumno afectado, que todos tenemos ciertas aptitudes, y en este tipo de alumnado es muy necesario el refuerzo constante por parte del profesorado, ya que en casi todos los casos padecen de trastornos asociados, como la falta de autoestima, depresión, ansiedad…

- Para leer en voz alta delante de sus compañeros, es necesario (siempre dependiendo del grado), poder darle con antelación, el día anterior, la lectura para que sin presiones pueda trabajarla en casa, y de esta forma sentirse más seguro.
- Es de gran utilidad en los disléxicos, el enseñarles a realizar mapas conceptuales visuales, ya que es un tipo de estrategia que les funciona muy bien, en cualquier etapa. Los pueden utilizar para todas las asignaturas y de esta forma, ellos tienen la información más relevante de cada tema para poder estudiarla.(MAPAS MENTALES de Toni Bouzan.)
- Debemos ser pacientes con los “olvidos”, que en numerosas ocasiones tienen este tipo de alumnado. En según que casos la Dislexia viene acompañada de un Déficit de Atención y aunque no fuera este el caso, los disléxicos/as tienen serios problemas con la memoria a corto plazo. Este problema de memoria les impide en ocasiones, recordar donde tienen las cosas, la fecha de un examen etc…


El Déficit de Atención, también puede generar confusiones en el aula: confundir un libro de texto por otro, con lo cual al llegar a casa, no tendrán el libro que toca, despistarse fácilmente en clase, en una explicación del profesor, confundirse de ejercicio… Todos estos “despistes” no son acciones voluntarias del niño/a, chico/a, y el se da cuenta de todos estos olvidos, que le acompañan todo el día, (en casa, en el colegio, en actividades extraescolares…) y si no se siente respaldado por los adultos, el niño/a disléxico siente que está fracasando en muchos frentes, y el mensaje que recibe por parte de los adultos, normalmente suele ser:”eres un caso”, “no te acuerdas de nada”.
- Normalmente todos estos niños/as, chicos/as, que padecen Dislexia, TDHA, Déficit de Atención… necesitan cambiar de actividades o tareas más a menudo, que el resto de sus compañeros, independientemente de en que etapa se encuentre ya que el sobreesfuerzo que realizan es agotador y su umbral de fatiga suele ser muy bajo. También es aconsejable poder realizar, con este tipo de alumnado, descansos más frecuentes, ya que si no, su nivel de dispersión crece y les es más difícil mantener el ritmo.
- Debemos tener en consideración, a la hora de poner las tareas, para el día siguiente, que la mayoría de estos niños/as, chicos/as, suelen asistir también fuera del colegio, a sesiones de terapia, ya sea de reeducación o emocional, y que tienen mucho menos tiempo libre, ya que tardan el doble en realizar los deberes.

Debemos ser conscientes de esta realidad y no debemos dar tareas los días que ellos tengan consulta, y los demás días, el número de ejercicios o actividades debe ser menor que el resto del alumnado.

 - Valorar el progreso del alumno de acuerdo con el interés, la dedicación y el esfuerzo realizado. No valorar nunca sus conocimientos a partir del nivel medio del resto de la clase.

LA MEDIACIÓN AL ALCANCE DE LA MANO: Nuestra sala de mediación

LA MEDIACIÓN AL ALCANCE DE LA MANO: Nuestra sala de mediación:  Un lugar tranquilo para mediar . En la planta baja de la parte nueva del instituto,  a mano derecha en frente de los talleres de t...