viernes, 5 de febrero de 2016

TEMA 8: La Restauración (1875-1902). (OTRO)

La Restauración (1875-1902).

Aunque la Restauración se extiende desde 1875 (pronunciamiento de Martínez Campos) hasta 1923 (golpe de Estado de Primo de Rivera), el año 1898 constituye una inflexión que justifica la división del periodo en dos fases diferenciadas. La primera de ellas se caracterizó por la estabilidad constitucional, la modernización económica y el alejamiento del ejército de la vida política. Algunos aspectos, no obstante, mostraban ya la crisis posterior: expansión de los movimientos sociales, crisis colonial y emergencia de los nacionalismos.
La Restauración se divide en las siguientes etapas:
 Reinado personal de Alfonso XII (1875-85)
Regencia de Mª Cristina (1885-1902)
Reinado de Alfonso XIII (1902 - 1931)

LOS FUNDAMENTOS DE LA RESTAURACIÓN.


El pronunciamiento de Martínez Campos en Sagunto (29-XII-1874) impone la Restauración Borbónica en la persona de Alfonso XII. El nuevo sistema político que se inicia será configurado por Antonio Cánovas del Castillo.Se trata de un sistema político conservador, asentado en el parlamentarismo liberal no democrático. Las bases del nuevo sistema quedaron recogidas en la Constitución de 1876, de carácter moderado, aunque abría la posibilidad de incorporar algunos principios democráticos.

    • soberanía compartida entre Cortes y Corona.

    • la Corona tenía derecho de veto, potestad legislativa compartida y nombraba ministros.

    • las Cortes eran bicamerales (Congreso y Senado).

    • confesionalidad católica del Estado.

    • amplia declaración de derechos, remitidos a regulación en leyes ordinarias.

  • Los pilares básicos del sistema eran la Corona, los partidos dinásticos y el ejército:
    • la Corona debía ejercer como árbitro de la vida política, garantizando la alternancia en el poder de las dos fuerzas políticas.

    • éstas eran el Partido Conservador y el Partido Liberal, ambos defensores de la dinastía borbónica, que renunciaban al empleo de la fuerza militar.

    • el ejército aceptó la supremacía del poder civil a cambio de una cierta autonomía interna.
  • La estabilidad del régimen se vio favorecida por el fin de las guerras carlista y cubana.
    • la derrota carlista supuso la abolición definitiva del régimen foral, aunque sustituido por un sistema de conciertos económicos.

    • en 1878 se firmó la Paz de Zanjón (amnistía, abolición de la esclavitud y promesa de reformas políticas y administrativas).
  • Los dos partidos dinásticos defendían la monarquía, la Constitución, la propiedad privada y la consolidación del Estado liberal, unitario y centralista. Sus bases sociales, apenas diferenciadas, eran las élites económicas y la clase media acomodada.El Partido Liberal-Conservador fue dirigido por Cánovas del Castillo y aglutinaba a los sectores más conservadores.El Partido Liberal-Fusionista tenía como líder a Práxedes Mateo Sagasta y reunía a antiguos progresistas, unionistas y republicanos moderados. Sus diferencias en la práctica política eran escasas, mostrándose los conservadores más partidarios del inmovilismo político y de la defensa de la Iglesia y del orden social, mientras los liberales tendían al reformismo más progresista y laico.
  • En el ejercicio del gobierno se ponía en práctica el TURNO pacífico o alternancia regular en el poder. El método era el siguiente: cuando el partido en el gobierno sufría un proceso de desgaste, el rey encargaba la formación de gobierno al partido de la oposición, que convocaba elecciones que siempre ganaba.

  • Para llevar a cabo este sistema se precisaba un sistema electoral corrupto. El control del proceso era llevado a cabo por el ministro de gobernación (elaboración de la lista de candidatos que debían salir elegidos o encasillados) que transmitía sus órdenes a través de los gobernadores civiles a alcaldes y caciques locales. Las trampas electorales o pucherazo eran habituales: falsificación del censo, manipulación de las actas electorales, compra de votos y amenazas a los electores. El otro pilar del sistema lo constituían los caciques, prohombres locales que controlaban ciertas circunscripciones electorales, sobre todo rurales.

  • El turno dinástico funcionó con regularidad hasta 1898, aunque sobrevivió más debilitado hasta 1923. Destacan en el primer periodo dos hechos:

    • el Pacto del Pardo (1885), tras la muerte de Alfonso XII, entre los dos grandes partidos que aseguró la estabilidad del sistema.

    • el Gobierno largo de Sagasta (1885-90) pretendió incorporar al sistema algunos elementos democráticos: abolicion de la esclavitud (1888), Ley de Asociaciones (1887) y sufragio universal masculino (1890).
  • En la práctica, la Restauración marginó a amplios sectores de la sociedad y de la política:
    • el carlismo, incapaz ya de emprender acciones armadas, se escindió, surgiendo, entre otros grupos, el Partido Tradicionalista, antiliberal y defensor de la tradición y la religión.

    • el republicanismo se diversificó inicialmente (posibilistas, progresistas, federalistas), aunque terminaron por fundar en 1893 la Unión Republicana.


    • el marxismo contribuyó a fundar en 1879 el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) y en 1888 la UGT (Unión General de Trabajadores), ambos por iniciativa de Pablo Iglesias. El PSOE, aunque partidario de la revolución social, proponía también un programa de reformas y obtuvo su primer diputado en Cortes en 1910.

    • el anarquismo, estructurado en torno a la FTRE (Federación de Trabajadores de la Región Española) a partir de 1881, se debatió entre los partidarios de la acción de masas y los de la acción directa (terrorismo). Estos últimos destacaron en el periodo 1893-97, con acciones como el asesinato de Cánovas.


EL NACIMIENTO DE LOS NACIONALISMOS.


El surgimiento de los nacionalismos constituyó una reacción al centralismo y uniformización políticas y su pretensión de imponer una cultura oficial castellanizada.
  • Hacia 1830 surgía la Renaixença, movimiento cultural y literario que pretendía recuperar la lengua y las señas de identidad catalanas. El paso al catalanismo político se produjo con Valentí Almirall, fundador del Centre Català (1882) y redactor del Memorial de Agravios. Poco después (1891) se fundaba la Unió Catalanista, cuyo programa, las Bases de Manresa, defiende la configuración confederal de España. Tras la crisis del 98 nacía la Lliga Regionalista, de tendencias reformista y autonomista.

  • La abolición de los fueros tras la última guerra carlista provocó el nacimiento de una corriente de pedía la vuelta de los fueros. En este contexto, Sabino Arana fundó el PNV (Partido Nacionalista Vasco, 1894), de ideología racista, foral y defensora de la religión y la tradición.

  • El regionalismo fue más débil y tardío en Galicia, manteniéndose en círculos minoritarios.

  • Más débiles aún fueron los regionalismos valenciano y andaluz.


LAS GUERRAS COLONIALES.

Las tensiones entre Cuba y la metrópoli aumentaron por los aranceles proteccionistas con EE.UU., reforzados tras 1891. En 1892 José Martí fundó el Partido Revolucionario Cubano, que protagonizó en 1895 la revuelta independentista (El grito de Baire), extendida pronto a toda la isla. Tras sucesivos intentos de apaciguamiento (Martínez Campos y Weyler), en 1897 se intenta una estrategia de conciliación (concesión de autonomía, sufragio universal...) tardía. En 1898, Estados Unidos declara la guerra a España, que termina con la derrota española en Cuba y Filipinas. La Paz de París (1898) supuso el abandono por parte de España de Cuba, Filipinas y Puerto Rico, que quedaron bajo influencia o dominio estadounidense.


LAS CONSECUENCIAS DEL 98.
  • La derrota de 1898 sumió a la sociedad española y a su clase política en el desencanto: destrucción del mito del imperio español, relegación del país a un papel secundario en el contexto internacional...

  • A pesar de la envergadura del desastre, sus repercusiones políticas, económicas y sociales fueron menores de lo esperado: la Restauración sobrevivió y la economía mantuvo sus cifras. Sólo en lo moral y en la expansión de los movimientos nacionalistas el eco fue mayor.

  • Surgieron movimientos que criticaban el sistema de la Restauración y propugnaban una regeneración y modernización de la política española. El pensamiento de Joaquín Costa resume estos postulados: escuela y despensa . Asimismo es el momento de la denominada Generación del 98, marcada por un profundo pesimismo, su crítica frente al atraso peninsular y una reflexión sobre la idea de España.

  • La derrota militar también supuso un cambio en la mentalidad de los militares, ahora más autoritaria e intransigente, lo que llevó al retorno a la injerencia militar en la vida política española.

  • Los intentos reformistas del nuevo gobierno (1899, presidido por Silvela) acabaron en fracaso, volviéndose sin solución de continuidad al turno y a las viejas prácticas políticas.


ALFONSO XIII (1902-1931)
A los dieciséis años era coronado rey y desde ese momento dejó claras dos ideas: su deseo de participar en la política y su deseo de ligarse estrechamente al ejercito. Podemos dividir su reinado en dos fases : una primera de desgaste y otra final de descrédito y dictadura.En ésta última fase del sistema Canovista falta el propio Cánovas, muerto en 1897; sólo sobrevive otro de los "co-protagonistas", Sagasta, que también muere en 1903. Alfonso XIII comienza su reinado sin dos de los más importantes apoyos necesarios para mantener funcionando el sistema de la Restauración.
Los Partidos del último periodo restauracionista se fraccionaron, surgiendo dentro de ellos múltiples líderes (Conservadores Silvela, Maura, Dato, La Cierva; Liberales: Montero Ríos, Canalejas, Romanones, G. Prieto) Los demás partidos fueron: Republicano Federal, Republicano Radical, Unión Republicana, Tradicionalistas ...Los nuevos líderes siguieron unas directrices distintas a las inspiradoras de sus respectivas organizaciones. Maura pretendió hacer una revolución desde arriba, persiguiendo alcanzar una pureza en las elecciones , desmontar el aparato caciquil y regular el derecho de huelga; para ello se enfrentó con la opinión del Parlamento, que lo veía contraproducente. Cayó a causa de La Semana Trágica de Barcelona (1909). Barcelona, corazón en aquella época de la industrialización española, había vivido desde principios de siglo un gran auge de las movilizaciones obreras. Sin embargo, fue la guerra de Marruecos, la que determinó el estallido de la Semana Trágica. Los ataques de los habitantes del Rif contra los trabajadores españoles de una compañía minera llevó a la movilización de reservistas. Las protestas obreras pronto aparecieron en Barcelona y Madrid.Los primeros choques militares se saldaron con el Desastre del Barranco del Lobo con más de mil doscientas bajas españolas. El día 26 de julio estalló la huelga general en Barcelona, convocada por Solidaridad Obrera y la UGT. Se iniciaron tres días de protestas, quemas de conventos, enfrentamientos con el ejército. La Semana Trágica tuvo un brutal coste humano: un centenar de muertos, heridos, destrucciones... La represión fue muy dura y culminó con el juicio sin garantías y la ejecución de Francisco Ferrer y Guardia, pedagogo anarquista y fundador de la Escuela Moderna. Maura dimitió.
Su sustituto pertenecía al otro partido, era Canalejas, el más "izquierdista". Promulgó la Ley del Candado, que suponía la limitación a la presencia de órdenes religiosas en España; el Vaticano protestó y Alfonso presidió una manifestación contra Canalejas, lo que no le impidió seguir con su proyecto. Estableció el Servicio Militar obligatorio. Murió asesinado por un anarquista, en plena calle, tras militarizar una huelga de ferroviarios.
En 1914, Dato, conservador, es encargado de formar gobierno y tiene que enfrentarse con la coyuntura internacional de la Iª Guerra Mundial, su gabinete opta por la neutralidad ya que España venía, de antes, manteniendo una guerra en Marruecos la opinión pública quedó dividida entre los que apoyaban al Eje y los que apoyaban a los aliados. Por su neutralidad, España se convierte en proveedora de los países beligerantes, lo que supuso una avalancha de ingresos y una muy fuerte migración campo-ciudad. El mal reparto social de los beneficios del boom económico y la creciente inflación llevaron al estallido social y una profunda y compleja crisis en 1917. En ella podemos distinguir diversos aspectos:
  • Crisis militar. El descontento entre los oficiales "peninsulares" ante los rápidos y, a veces inmerecidos, ascensos de los "africanistas" culminó con la creación de las Juntas de Defensa. El gabinete conservador de Eduardo Dato se plegó a la imposición de los militares y aceptó unas juntas que iban contra la disciplina militar y la subordinación del ejército al poder civil.

  • Crisis parlamentaria. Setenta diputados y senadores de la Lliga Regionalista, republicanos, socialistas e incluso algún miembro del partido liberal constituyeron en Barcelona una Asamblea Nacional de Parlamentarios que demandó un cambio de gobierno y la convocatoria de Cortes Constituyentes.

  • Crisis social: la huelga general de 1917 Convocada en agosto por CNT y UGT tuvo un amplio seguimiento en las ciudades y se saldó con un centenar de muertos y miles de detenidos. La huelga general, sin embargo, trajo inmediatas consecuencias. Ante la amenaza de revolución obrera, las Juntas de Defensa abandonaron sus peticiones y apoyaron la represión contra los huelguistas. Por otro lado, la dimisión de Eduardo Dato y la formación de un gobierno de coalición con la participación de la Lliga Regionalista trajo la inmediata desactivación de la Asamblea de Parlamentarios. La lucha social de clases se había convertido en el gran problema del país. Las huelgas y protestas alentadas por los anarquistas se encontraron con una dura represión del nuevo gobierno de Maura, que contaba con el pleno apoyo de la burguesía catalana. Para contrarrestar la "acción directa" de los anarquistas, el sector más duro de la patronal creó el denominado Sindicato Libre, grupo de pistoleros que actuó con el apoyo policial. La aplicación de la "Ley de Fugas", pura y simple ejecución sin juicio de los detenidos exacerbó aún más el conflicto. La respuesta anarquista llegó en 1921 con el asesinato de Eduardo Dato, presidente del gobierno. Dos años después, el líder anarquista Salvador Seguí.
Paralelamente, la Guerra de África creaba cierto cansancio en la opinión pública. En el verano de 1921, las tropas españolas se embarcaron en una acción mal planificada dirigida por el general Fernández Silvestre, contra las cábilas rifeñas de Abd-el-Krim. El enfrentamiento concluyó con una retirada desordenada del ejército español y la masacre de las tropas españolas. Se trataba del Desastre de Annual, que costó más de trece mil muertos, entre ellos el general Fernández  Silvestre. El desastre de Annual provocó una terrible impresión en una opinión pública contraria a la guerra. Hubo grandes protestas en el país y los republicanos y socialistas se apresuraron a reclamar el abandono de Marruecos.
La presión de la opinión pública llevó a la formación de una comisión militar que investigara sobre los acontecimientos. Su resultado fue el Expediente Picasso, informe redactado por el General de División Juan Picasso. Pese a las trabas que le pusieron las compañías mineras interesadas en el dominio de Marruecos y altos cargos del gobierno y el ejército, el expediente ponía en evidencia enormes irregularidades, corrupción e ineficacia en el ejército español destinado en África. El expediente no llegó a suponer responsabilidades políticas ni criminales. Antes de que la comisión del Congreso encargada de su estudio fuera a emitir su dictamen el 1 de octubre de 1923, el 13 de septiembre el general Miguel Primo de Rivera dio un golpe de estado y estableció una dictadura militar.


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